En este blog se procura analizar cuestiones relativas a la Administración Pública desde enfoques globales y también atendiendo a cuestiones concretas o de actualidad, en conexión con la Política y el Derecho y sin perder las perspectivas de la eficacia de las Administraciones públicas. El blog, en sus entradas, sólo admite comentarios y no se publicarán consultas, ni se responderán.
viernes, 22 de mayo de 2026
LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y LA OBRA DE LOS DIMOCK
martes, 19 de mayo de 2026
LA ADMINISTRACIÓN,SU CONOCIMIENTO Y LA EXPERIENCIA INTERESADA
Cuando empecé a dar clases de Derecho administrativo, hui de que se convirtieran en un dictado y toma de apuntes, así que confeccioné y proporcioné mis propios apuntes y acabé escribiendo un libro de lecciones. Siempre, al principio, hacía constar que el concepto de la Administración pública dependía en mucho de la profesión de quien lo ofrecía y así podía variar si era o había sido abogado, funcionario, juez, etc. Por supuesto, pues, depende de la experiencia habida y acumulada.
martes, 12 de mayo de 2026
¿HUBO ALGUNA VEZ UN REAL SISTEMA DE MÉRITO Y CAPACIDAD?
De nuevo me apoyo en una obra de Alejandro Nieto, gran obra de investigación: LA BUROCRACIA I El Pensamiento burocrático, editada en 1978 por el Instituto de Estudio Administrativos. en su capítulo tercero, titulado Testimonios y doctrinas sobre la burocracia española del siglo XIX, recoge una serie de autores bien funcionarios o expertos en administración pública de sumo interés.
Escojo lo que recoge respecto a Lorenzo Domínguez en un opúsculo anónimo, a él atribuido y en cuya portada se dice que su autor es un político con ganas de dejar de serlo. y Nieto recoge este párrafo:
" Los males públicos traen su origen de un hecho culminante, que es como el centro de donde parten y se desprenden todos los abusos" a saber que los partidos políticos han considerado los destinos públicos como patrimonio suyo, propio y exclusivo, destinándolo a recompensar los servicios políticos y la adhesión de los individuos a los jefes de los partidos.
Situación igual a la actual casi, si no, tres siglos después. Si esto se dice esto o se es fascista o se defiende a Franco. Pero es una realidad constante, con ligeras variantes. en dicho siglo, en este sistema de spoils system, los cambios de gobierno y partido que lo dirigiera se producía la figura de los cesantes, tan bien retratada por Pérez Galdós, sobre todo en su obra Miau. Con lo que los nombrados por el partido anterior cesaban en sus puestos y se iban a casa, no sin una pequeña retribución permanente; es decir el gasto crecía siempre. Hoy, en cambio, la situación esconde un pacto tácito entre funcionarios y políticos, pues los primeros hace años que consiguieron su carácter permanente y conservan el puesto o se les reserva uno y los políticos aumentan la estructura u organización política creando puestos de confianza o ladinamente denominados de confianza, además de un sistema de nombramiento de libre designación que ya no respeta a nadie y llega a puestos de simple gestión.
Así pues, los partidos y los movimientos que acaban constituidos con el tiempo como tales crean sus propias burocracias y los aspirantes a un empleo público huyen de las oposiciones a la Administración general y determinados cuerpos especiales, ingresando en el partido y tratando de entrar en su burocracia.
Nieto, al efecto, dice: " Las consecuencias de este sistema administrativo se extienden a varios niveles. desde el punto de vista político la costumbre termina haciéndose necesaria; los gobiernos precisan ya inexcusablemente de un personal administrativo que les sea políticamente adicto, ya que este es el único modo de cerrar bocas a la oposición, una vez que se ha generalizado la opinión de que quien no cuenta con los favores pasa a engrosarlas filas de la oposición en espera de su turno de poder" Una dura y triste realidad actual sobre todo para el funcionario profesional y de verdad experto que accede a ocupar un puesto de libre nombramiento o designación con el gobierno de un partido concreto, porque queda marcado para la oposición.
No hay concursos en mucho tiempo, los interinos aumentan, permanecen en el tiempo y exigen soluciones, la formación esencial y general decae casi del todo y en cambio aparecen "cursitos" para alegar como mérito, la experiencia se pierde en cada cambio y una gran parte de la doctrina administrativa no ha pisado una Administración pública, pues "Todo está en los libros".
El mérito no existe en la práctica salvo que el cargo designador quiera contar con alguien que le diga la verdad pues cuenta con que él resuelve y pude tener otra opinión. Establecer hoy en día un sistema de mérito y capacidad exige trabajo, mucho trabajo y afecta a la gestión.
Nada cambia, lo parece simplemente. Empeora porque estamos viendo verdaderos ineptos administrativamente y expertos en corrupción mandando en la Administración.
martes, 5 de mayo de 2026
AMINISTRACIÓN, DERECHO, PRINCIPIOS Y REGLAS.
Los estudios de la Administración pública ya no se realizan por el Derecho administrativo sino por la ciencia política, en especial, como es lógico, por la Ciencia de la Administración pública, en la que vengo destacando que existe una relación interdisciplinar entre ciencias sociales.
En el Derecho Administrativo, Villar Palasí, en el momento inicial de sus "Apuntes de Derecho Administrativo" nos dice: Es extraño como nuestra doctrina no ha caído antes en la cuenta de este proceso de juridización de ideas políticas o económicas que paulatinamente se transforman en técnicas jurídicas peculiares del Derecho administrativo". Y considera que el proceso igualmente se produce en otras disciplinas jurídicas. Por mi parte, más que técnicas jurídicas en sí, lo que me parece que existe es su conversión en contenidos jurídicos.
De este modo, en las correspondientes ciencias o prácticas de eficacia y bondad se empiezan a considerar principios básicos en ellas y si se recogen en normas se configuran como Derecho y con él de necesaria consideración y aplicación por aquellos a los que se dirige la norma ya que llevan implícitas la eficacia jurídica y la técnica y olor de buen derecho.
En el terreno del derecho público y en especial del administrativo la Ciencia de la Administración y de la organización muestra la conexión entre ambas ciencias Y aparece el factor político como parte de la configuración del Derecho y de necesidad de una Administración dirigida a la sociedad y ciudadanos para lograr su eficacia jurídica y política.
En España la Ciencia de la policía como ciencia del administrar perdió presencia ante el predominio del derecho administrativo y su conexión con la jurisdicción a pesar de obras tan esenciales como la De la Administración pública con relación a España de Alejandro de Olivan y en la que figura la consideración o afirmación tan importante como la de que administrando se gobierna, idea que vincula la Administración pública a la acción política gubernamental y también en segundo plano su importante papel en la eficacia precisa.
La mayor parte de la doctrina manifiesta que la Ciencia de la Administración persigue obtener los principios que configuran la Administración como importantes y esenciales y siempre se cita como primera obra esencial la de Bonnin Principios de administración. Las obras de Ciencia de la administración importantes siempre son menos complejas de entender que las jurídicas, en especial que el Derecho administrativo. Precisamente Bonnin en la obra citada nos ofrece como principios fundamentales para él:
1. Que la administración nace con la comunidad.
Es decir por la asociación de los hombres
2.Que la conservación de la comunidad es el principio de la administración.
3 Que la administración es el gobierno de la comunidad.
4 Que la acción social es su carácter, y la ejecución de leyes de interés general su atribución.
De otro lado, en su libro queda muy destacada la importancia de la administración hasta el punto de resumir en los inicios del libro que "pues el gobierno no es para el cuerpo político un órgano necesario para su vida, es en la administración que se encuentra este órgano" pensamiento coincidente con Olivan cuando dice que sin administración no hay gobierno. pues si la ciencia de la administración investiga y define los principios que rigen la Administración pública por ser la que se dirige a los ciudadanos de un Estado, nos indica lo necesario para que sea buena y eficaz, de modo que ella en sus funciones, y para esa eficacia, ayuda al gobierno a fijar las políticas públicas y su manifestación como Derecho que puede ser contenido de las leyes, normas o reglas administrativas y se convierte en operador de buen gobierno y derecho para ser eficaz y real. Realidad que también la doctrina nos dice que a ella ha de acercarse el Derecho y la institución que mayor relación guarda con los ciudadanos y sus intereses para transmitir hacia arriba, hacia el gobernante.
Hay tanto que encontrar en esta obras de Ciencia de la Administración y sus clásicos, que es posible que más adelante siga manifestando sus principios básicos, con la finalidad de que el lector pueda comparar estos principios con nuestra realidad política y social.
jueves, 23 de abril de 2026
EL MANTENIMIENTO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y SU SITUACIÓN E IMPORTANCIA. II
En anterior entrada sobre este tema dejaba para la siguiente el análisis de las funciones esenciales respecto de las políticas públicas a realizar por la propia Administración. Estas funciones están perfectamente delimitadas por Baena del Alcázar en su Curso de Ciencia de la Administración, en su cuarta edición, cambiando la perspectiva tradicional de las funciones administrativas que nos ofreció Fayol y que constituyen un factor esencial en la compresión del administrar en general.
Baena, al efecto de que se manifieste todo lo necesario establece una noción de las políticas públicas considerando sólo a las conformadoras por nuevas o innovadores, y nos ofrece toda la actuación necesaria para su valoración de su viabilidad y eficacia y destaca estas tres: El apoyo a la decisión política en la que hay una fase de previsión de su futura ejecución. La segunda fase es dicha ejecución distinguiendo la correspondiente a las políticas prescriptivas y la de las operativas. En tercer lugar refiere a la función de mantenimiento.
El mantenimiento es un termino que hoy está en boca de todos los medios informativos ante el accidente ferroviario de Adamuz. Desde la consideración de esta función en las políticas públicas Baena nos dice que esta función "se refiere a todos los factores administrativos y, por tanto, implica la gestión de los recursos humanos o administración de personal, el presupuesto, el procedimiento de gestión y la información. Sin embargo tiene especial importancia la gestión de los medios financieros". Más cosas indica, pero esto es suficiente para considerar la importancia de esta función en la gestión y, por tanto, en la eficacia administrativa como principio esencial. Si la política pública no ha seguido las funciones que nos relata Baena no habrá eficacia pues puede quebrar cualquiera de los factores señalados y con ella toda la organización. Así el mantenimiento ya no es una función de determinar la viabilidad de una política pública, sino de administrar para hacerla eficaz y, en su caso, promover los cambios precisos para ello.
La relación de la Administración con las políticas públicas lo es preferentemente en el alto nivel funcionarial pero el mantenimiento afecta a todos los niveles y entonces las funciones clásicas de Fayol: Planificar o Prever, organizar, dirigir y controlar son esenciales.
Pero todo esto es una actuación lenta para el tiempo "político" y así se aprueba simplemente la política y luego ya veremos. No hay responsabilidad de ninguna clase y los niveles superiores de la Administración y los medios están politizados y son de confianza y dependientes, así que las funciones que señala Baena no se realizan en realidad, lo que se trata en todo caso es disfrazar a la decisión de posible y buena y para ello está el sistema de confianza y la dependencia del funcionario libremente nombrado o designado.
El factor del que depende todo el de los recursos humanos y su selección y formación, falla, y al hacerlo, falla todo y penetramos en un mundo alienante o de farsa.
Más vale no seguir, ¿para qué?
miércoles, 15 de abril de 2026
EL MANTENIMIENTO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y SU SITUACIÓN E IMPORTANCIA. I
miércoles, 8 de abril de 2026
DE NUEVO FUNCIONARIOS Y POLÍTICA. Una permanente diferencia de posiciones.
En la página de la Administración al día del INAP y el número 40 de la Revista de Gestión y Análisis de Políticas públicas. me ha llamado la atención el título del primero de sus artículos, el de Michel W. Bauer: La ética burocrática en tiempos antiliberales podría necesitar más a Hegel que a Weber. El artículo está en inglés y he corrido rápido a través del texto sólo para tener una noción de su contenido y básicamente encuentro, como ha ocurrido históricamente, la cuestión de la relación entre Administración y Política, que creo que tiene que ver mucho con la visión jurídica de la Administración o la que la doctrina americana y la Ciencia de la Administración, como partes de las ciencias políticas, mantienen cambiando mucho las opiniones en EEUU manteniendo unas veces la neutralidad o separación y otras la dependencia de la Administración. Al pasar en España a un régimen democrático, después de Franco, la Política se ha hecho más presente, pero la ley sigue no siendo una obra del "pueblo" o verdaderos representantes de los ciudadanos, surgiendo más que nunca su necesaria racionalidad y ajuste a Derecho o a su universalidad.
Expongo el resumen presente en el citado artículo:
"Objetivos: este capítulo examina el dilema ético de los burócratas en las democracias que se enfrentan a una transformación antiliberal. Sostiene que el modelo weberiano dominante de neutralidad y obediencia jerárquica ofrece pocos fundamentos normativos para resistirse a las órdenes ejecutivas que socavan la democracia constitucional. El objetivo es explorar si la concepción de Hegel de la burocracia como parte de la vida ética (Sittlichkeit) del Estado proporciona una base más sólida para legitimar la resistencia burocrática. Metodología: el capítulo emplea un análisis conceptual y comparativo de las teorías de la burocracia de Weber y Hegel, complementado con críticas neohegelianas (Escuela de Frankfurt, Hannah Arendt). Reconstruye la visión de Hegel de la burocracia como una «clase universal» mediadora y la contrasta con el modelo éticamente minimalista de Weber para derivar implicaciones para la ética y la educación de la administración pública. Resultados: el análisis muestra que la neutralidad weberiana corre el riesgo de propiciar un retroceso democrático al convertir a los burócratas en ejecutores pasivos. El marco de Hegel, por el contrario, integra el juicio ético en las funciones institucionales y proporciona una base normativa para que los funcionarios públicos actúen como guardianes del orden constitucional bajo un régimen iliberal. Conclusiones: la formación en administración pública debe cultivar un espíritu liberal-institucional que prepare a los burócratas no solo para administrar de manera imparcial, sino también para ejercer una resistencia basada en principios cuando la democracia se vea amenazada."
Sobre Hegel y la función pública, reproduje varios párrafos de su obra Principios de la filosofía del Derecho, en una entrada de enero de 2021 en la que empezaba manifestando que durante bastante tiempo venía manteniendo la ética funcionarial como necesaria y eso manifiesta Hegel al respecto evidenciando también la necesidad de que no prime lo subjetivo sino lo universal. Lo que, por lo que a mí respecta, me afirma en mis opiniones de la primacía del Derecho sobre la ley, en cuanto aquél es un conjunto de principios universales, que toda burocracia está ignorando por la comodidad de acogerse en sus decisiones a la letra de la ley y de no ir más allá; es decir, al ordenamiento jurídico como conjunto, al espíritu de la ley y a los principios básicos que expone o incorpora nuestra Constitución.
El poder de los partidos políticos, su valor principal que es el de alcanzar el poder y conservarlo, acaba primando lo particular frente a los general, que ya no se sabe lo que es y, mucho menos, lo universal.
Así pues, se hace evidente la necesidad de comportamientos morales y éticos. Y es cierto que en Hegel pese a su complejidad en cuanto a subjetividad, universalidad, moral y ética y responsabilidad, es necesario ahondar.
Así pues Bauer manifiesta algo que aquí es cada día más evidente, pues alcanza a todos nuestros poderes públicos y se hace necesario, también, repensar la formación, en estos aspectos, de una función pública con valores sustanciales, respecto de los cuales, aquí sí, no dependa de los políticos, e intervenga con ellos en la valoración previa de las políticas públicas y su ejecución. En una palabra, esto es más importante que el conocimiento de leyes concretas que se pueden consultar siempre o superar simples test con alternativas que llaman a la memoria y no al conocimiento jurídico y al comportamiento de las bases de la función pública y servicio al ciudadano a través del Derecho.
martes, 31 de marzo de 2026
ALEJANDRO NIETO Y EL DESGOBIERNO III
Encuentro, en la ficha de algunos libros de Alejandro Nieto, tantas cosas que sería interminable seguir escribiendo habría que copiar cada libro, pues son un fiel retrato de nuestra actualidad. La realidad es que con los años pesa el escepticismo sobre la real utilidad de escribir sobre ello o de establecer una crítica que pueda mover a una reacción. Desde luego, desde mi experiencia y mi realidad actual, con bastantes años a las espaldas, veo en este continuo vaivén de políticos, leyes, propaganda, clientelismo, etc., no sólo la pérdida de la idea de una Administración pública. Y siempre añado pública, pues eso es la que ya no es. Con la llegada a saco de la Política y su relación espuria con la Administración, dominando las instituciones básicas, nada dura, nada llega a ser eficaz, ni nadie se ocupa de mantener servicios sino de hacer muchas leyes, anuncios de políticas públicas e ignorando por carencia de formación el Derecho con mayúsculas.
En la Organización del desgobierno, Nieto nos dice algo claro al respecto: "La acción administrativa precisa de continuidad y si esta falta nada puede hacerse y los intereses públicos padecen, quebrantándose, además, la confianza y -por ende la colaboración-de los ciudadanos. Todo se reduce, en definitiva, a buenas intenciones y mejores palabras, a mucho ruido y pocas nueces".
En más de una ocasión me he referido al exceso de legislación e, incluso, a que los funcionarios cubren su responsabilidad normando y los políticos acuden a leyes para cambiar alguna doctrina judicial que les molesta al anular sus actos Y así Nieto también apunta:
" La clave de la disfunción que se denuncia se encuentra en la circunstancia de que la legalidad está siendo entendida no sólo como el sometimiento a la ley, sino como la exigencia de que todas las tomas de decisiones han de ir precedidas de una norma general, sin lo cual se consideran ilegales."
Por mi parte, diría que lo que se produce es la inactividad funcionarial para eludir responsabilidades y, además, porque se ignora el ordenamiento jurídico como un completo y como Derecho, sin capacidad ya, o voluntad, de apoyar, más allá del precepto concreto, de buscar en aquél una solución al problema y resulta mejor, en todos los sentidos, no hacer nada; incluso para no mostrar el funcionario su ignorancia, cosa que hoy cada día los funcionarios hacen más patente.
Y siguiendo con ese exceso de legislación Nieto dice. "De esta suerte se ha formado una competitividad peculiar en la que cada ministerio ha de publicar muchas páginas en la Gaceta como prueba de su actividad. El prestigio de un ministerio se mide por su capacidad de lograr la aprobación de leyes en las Cortes y de decretos en el Gobierno, sin que nadie se preocupe luego de la operatividad de tales disposiciones"
Además hay que añadir que con la politización de la función pública y la libre designación o nombramiento, el artífice de la política ya normada puede no estar en el puesto del que depende su eficacia, pasando todo al olvido o a la inaplicación ya que el siguiente o no sabe o piensa de otro modo; consecuencia: o se incumple, o no llega a ser eficaz o se cambia por una nueva ley.
Sigue Nieto: "La existencia de esta << manía normativa>> ha sido provocada, tal como se ha indicado, por el influjo directo de determinadas escuelas jurídicas; pero su justificación más profunda se encuentra en principios ideológicos que recoge de forma expresa la Constitución: la acción pública debe ser imparcial y lo imparcial se identifica - indebidamente- con lo abstracto. Según esto, hay que ir de lo abstracto a lo concreto: de la voluntad del pueblo a la acción del funcionario, pasando por las decisiones del Gobierno. Y, por otro lado, la gran ventaja que se atribuye a esta técnica es la de que facilita el control exterior. En efecto, gracias a la norma previa, los tribunales pueden concretar mejor la corrección de la decisión individualizada, puesto que les basta comprobar que se ajusta a la norma."
De este modo en la Justicia también contaminada por la temporalidad y consecuente menor formación también aplica con preferencia el precepto y se resiente el ordenamiento jurídico como un todo relacionado.
Voy a acabar con algunos párrafos más de Nieto que antes expresa esa utilización de la norma como coartada y de eludir responsabilidades para seguir: "Los funcionarios no toman decisiones autónomas, sino que se limitan a cumplir normas generales. De esta forma la responsabilidad se diluye por completo: no hay responsabilidad en el dictado de la norma abstracta, puesto que por sí misma no es operativa; y no hay responsabilidad en la aplicación concreta de la norma, puesto que sería inicuo exigir cuentas a quien está cumpliendo con su deber."
Nieto aún escribió años más tarde una revisión de la obra que comentamos y en 1996 público La "nueva" organización del desgobierno"
Espero que esté clara la situación hoy más aguda y que la Justicia vaya tomando nota de ella y de cómo a través del legislativo los partidos políticos marcan o limitan su acción si sólo aplican la Ley y no la ley u ordenamiento como Derecho que ha de informar la actuación de todos los poderes públicos como dispone la Constitución.
Pero también a la Justicia le vendría bien releer otra obra de Nieto: Balada de la ley y la justicia.
martes, 24 de marzo de 2026
ALEJANDRO NIETO Y EL DESGOBIERNO ll
Alejandro Nieto en su obra de la Organización del desgobierno, obra escrita antes de que las Autonomías hubieran consolidado, o todo lo contrario desdeñado, sus Administraciones, en la Introducción definía a esta desorganización como un sistema de relaciones y por eso, desde mi punto de vista, su trabajo nos explica la relación con la política y se puede encuadrar como de Ciencia de la Administración y explicación de cómo funcionan, hoy aún de modo aún más claro y evidente, nuestras Administraciones públicas.
"El Gobierno, en definitiva, cada uno de sus ministros, tiene una esencia trinitaria, compatible con su personalidad física: son gobernantes, son administradores y son miembros de un partido. Si falla cualquiera de estas tres facetas no habrá gobierno, sino desgobierno."
miércoles, 18 de marzo de 2026
ALEJANDRO NIETO Y EL DESGOBIERNO I
Para el mantenimiento de este blog y el mío intelectual, busco entre mi biblioteca, fichas o descargas de documentos, aquellos párrafos u opiniones que coinciden con las mías y mi experiencia. En esta búsqueda encuentro una ficha de varias obras de Alejandro Nieto y en ella veo notas sobre su libro, que poseo, de la "Organización del desgobierno" y compruebo que ellas reflejan mucho de lo dicho en este blog por mi parte y una gran coincidencia con mi experiencia y por tanto con la suya anterior a la mía. Y una vez más, pienso "Todo está dicho".
Así nada más empezar esta obra Alejandro Nieto ya sentencia, en comunión con otro Alejandro, Olivan, que : "Porque sin Gobierno y con Administración - valga el retruécano- puede gobernarse de alguna manera y las cosas funcionan; pero sin Administración no hay gobierno posible, por muy buenas que sean las voluntades y los propósitos de la clase política. Sin Administración, la voluntad política se reduce a un simple deseo, puesto que aquélla es el único instrumento que permite pasar del dicho al hecho y de la promesa a su cumplimiento....."
Y sólo con este inicio, aprecio como con el "valga el retruécano" nos pone de manifiesto la unión inseparable entre Gobierno o Política y Administración, y como funcionario técnico superior que fue en ésta, su visión es algo más que la de un jurista y es la de un gran experto en los fundamentos de la Administración pública y su cercanía a la Ciencia de la Administración.
De igual modo, al destacar cómo la voluntad política sin Administración queda en mero deseo y, al hacerlo, en esa voluntad quedan comprendidas las normas jurídicas y la cuestión de su eficacia o ineficacia. También nos está apuntando a la situación del desgobierno existente y la ineficacia de las promesas e inutilidad de muchas normas por dicha ineficacia.
Cuarenta y dos años nos separan de esta obra y sin embargo resulta de una realidad hoy insultante, por su multiplicación de modo que parece que en lugar de tomar nota de su crítica y aviso a navegantes, lo que se haya adquirido es cómo seguir las formas de desgobierno e ineficacia, propaganda y mentiras.
Recuerdo las sonrisas de los políticos con los que conviví comentando la obra con sonrisas y cierto reconocimiento de verdad en su contenido, pero que quedaba como un: ¡Este Alejandro!
Las obras de Alejandro Nieto son la prueba de que su postura de gran escéptico o viejo profesor era sólo eso, sus denuncias prueban lo contrario su gran aprecio de una buena Administración pública, demostrado con sus críticas. Por eso, siempre está en mi recuerdo aquél que en algún vez se dirigió a mí como " mi querido amigo" lo que me llena de orgullo, como lo hacía mi gran amistad con Mariano Baena y el aprendizaje que con él obtuve.
Seguiré comentando esta obra de Nieto, ya que es mejor leer sus palabras que las mías y hay materia de sobra.
viernes, 13 de marzo de 2026
LA ADMINISTRACIÓN COMO ESENCIA DE LA POLÍTICA
Si se repasan los estudios de Administración Pública en EEUU, por ejemplo en el libro de A. Lepawsky, en el que se recogen opiniones de distintos autores y políticos vemos que uno de los principales temas es la separación entre Administración y Política y como principal referencia se alude a Wilson el que fuera Presidente.
En España el tema está presente también y esa pretendida separación que parte de una posición de eficacia y, quizá de lac dicotomía entre poder y técnica, pero si nos atenemos a la realidad Política y Administración están unidas con un peso específico en las políticas públicas a realizar por el Gobierno y los partidos políticos, con un final hoy, bastante formal y no muy efectivo por los juegos de las mayorías, en esa configuración de las políticas públicas como fines y derechos.
Pero la importancia de la Administración pública , de su configuración, experiencia y conocimientos es esencial y tema principal de este blog. Por ello voy a ir reflejando algunos puntos de la teoría norteamericana que coinciden con mi pensamiento y experiencia y que vienen a contener principios básicos en esta relación entre ambos conceptos e instituciones.
Por ejemplo, antes de ver lo que Wilson venía a decir, me gusta destacar esta frase de Henry Taylor: "Los hombres cuerdos, siempre han considerado que la ejecución de una política es en realidad su esencia". Y apunto que por eso en España es esencial el Curso de Ciencia de la Administración de Mariano Baena del Alcázar en cuanto nos define la Administración analizando las funciones de las administraciones públicas en esa eficacia. Es decir, va a la esencia y actividad superior de una Administración pública. Hoy, ahora, parece que esto es más necesario que nunca por un predominio político que se muestra ineficaz y meramente propagandístico, persiguiendo efectos en la opinión ciudadana a efectos del voto.
Acudiendo a Wilson en su estudio de la Administración, nos dice que " la acción de formular los planes más generales generales del gobierno no es una función administrativa y sí lo es la ejecución detallada de dichos planes" Y entonces pienso en que también es función administrativa el análisis previo de la viabilidad del plan general o política pretendidos por el gobierno, como primer presupuesto para obtener esa eficacia.
Hoy, por ejemplo en el funcionamiento del transporte ferroviario, se ha producido un problema grave. Problema que puede ser de ejecución administrativa o de su imposibilidad de llevar a cabo la política específica y concreta de la misma por imprevisión o por haber prescindido del análisis de su viabilidad y de prever los recursos o medios de que se dispone o de su adaptación al nuevo plan. Al final, es claro que es problema político, por desconsideración de la previa opinión de la Administración pública o porque ésta ha sido desconsiderada y ocupada por los políticos de partido o fruto del reparto de cargos administrativos. Por tanto si se carece de esta previsión inicial de valoración de la viabilidad y de la existencia de los recursos o de su obtención la política puede estar condenada al fracaso.
Igualmente Wilson decía "la reforma del servicio civil no es más que una preparación moral de la vida oficial, estableciendo la santidad de las oficinas públicas.... suavizando sus motivos será capaz de mejorar sus métodos de trabajo" También señalaba la necesidad en la Administración de la disciplina y los méritos. Es evidente que hoy la preparación moral ha decaído en general y no se da en la formación de los funcionarios públicos de carrera.
Al contemplar la idea de Goodnow de que la administración tiene que estar relacionada constantemente con la política si se desea que el trabajo del gobierno tenga éxito, me lleva a considerar mi idea del directivo público como aquel funcionario técnico que ocupa el nivel superior de la administración pública y de relación con el nivel político. Si este nivel superior carece de la técnica o se politiza en su nombramiento, el fin de su existencia desaparece para quedar como esfera de premio a partidarios políticos y la relación desciende a niveles inferiores que en general carecen de la experiencia concreta para ese fin o función. Todo ello afecta al mantenimiento de las políticas públicas, como estamos viendo y se aprecia ya más claramente por el ciudadano.
Son ejemplos suficientes para suscitar la reflexión del lector, pero para considerar a la Administración como poder, según yo pienso que lo es por ser parte el Poder ejecutivo, vemos como Willoughby, en crítica a la posición de Wilson, considera en su teoría a la Administración como un cuarto poder del Estado y dice " Se admite ahora que un gobierno no controlado por el pueblo muestra una tendencia clara hacia las extravagancias financieras y la ineficacia administrativa. Está visto que nuestro punto de vista original en cuanto a la separación de poderes, debe ser revisada radicalmente".
Consideren, pues, el resultado que nos ofrece este conjunto de reflexiones y piensen en qué nos ofrecen y comparen con la realidad.
lunes, 9 de marzo de 2026
¿EXISTE EL INTERÉS GENERAL?
Cuando con los años la realidad se va imponiendo y vas procesando tu pensamiento mediante la experiencia tenida, ves que los conceptos y valores adquiridos o no existen ya o han cambiando. Si nos centramos en la Administración pública y el Derecho, como se ve en mis últimas entradas, acudo a los clásicos para mostrar los fundamentos de dicho pensamiento. Hoy creo que va a predominar más la subjetividad.
Hace años con un compañero de trabajo comentamos cuál era la base de la acción social y política y él decía que la economía, como licenciado en ella que era, y yo que el poder, Estábamos pues marcando en realidad un interés y un fin.
Hoy a veces tengo dudas, pero al final pienso que el poder aparece en un plano superior pues mediante él llegas a definir la economía. Pero lo veo todo marcado por intereses de grupos que buscan el poder y el dominio y, al corromperse, la economía pasa ser la particular. Y entonces acude a mí el concepto o idea del interés general como fin moral de la política y no lo alcanzo como existente, sino como uno de esos conceptos abstractos considerados como "conceptos en blanco" que se pueden concretar al gusto de quien lo utiliza para justificar sus actos y pasa a ser una moneda falsa.
Como siempre en mis últimos temas estamos frente a una cuestión muy compleja. Desde el punto formal de la organización de una sociedad o un estado ese interés general, público o bien común, se va definiendo por el Derecho, sobre todo cuando tiene una base moral y procedimientos participativos en la decisión y, en nuestro caso, la expresión máxima es la Constitución, que recoge la organización como derecho y los derechos básicos o fundamentales de los ciudadanos.
Pero me refería en ocasión anterior al derecho como la percepción de lo que es justo o injusto y así Derecho y Justicia se tornan inseparables y sin la segunda el primero no alcanza eficacia plena, ya que la Administración pública no es ya garantía. Y así con los años percibes la actual presencia del materialismo. Y más allá del interés general te aparecen los intereses públicos que, desde mi punto de vista, son los recogidos en las leyes que pueden no ser coincidentes ni con el interés general ni con el Derecho y sus fines, desde el punto de vista filosófico o humano.
Ya la política nos muestra la división de intereses, fines y conceptos a través de los partidos políticos, muchos nacidos de movimientos sociales representantes de un pensamiento pero que cuando pasan a ser partidos que ya quieren el poder, van dejando atrás la causa o el interés común de la idea o pensamiento que produjo la aparición del movimiento.
Y resulta que es a través de estos partidos, que persiguen el poder, por los que se puede participar en la definición de ese abstracto concepto del interés general base para la justificación de las decisiones tomadas en la asamblea general y convertidas en leyes y no necesariamente en Derecho. La ley es una mezcla de intereses y acuerdos de los grupos sociales mediante su traslado y aceptación de los partidos y no siempre por ideología o fines y programas que dijeron perseguir.
En definitiva, no existe ese interés general en la realidad y es sólo concepto válido para justificar las acciones políticas. Será siempre relativo, pues en realidad lo que existe es un interés conveniente o conformante para una mayoría social o una clase dominante, y siempre revisable conforme a la Constitución sin que sea la Justicia quien lo interpreta hoy, sino una institución política y bastardeada como es el Tribunal Constitucional.
martes, 3 de marzo de 2026
EQUIDAD, JUSTICIA, DERECHO Y LEY
En algunas de mis entradas he confesado mi actual entendimiento de una superioridad del concepto Derecho sobre la ley e, igualmente, una diferencia entre principios y reglas y es que en los redescubrimientos de cosas aprendidas, ocultas y recobradas, hoy estas diferencias me parecen sustanciales. De nuevo los clásicos son imprescindibles y en ellos la moral y la ética están presentes como básicas para el Derecho, la Justicia y la Política.
Hoy en día, estimo que es más necesario que nunca recobrar estos temas del derecho natural y de la filosofía del derecho, porque de otra forma el fin del derecho desaparece y por tanto él mismo también y sin Derecho, por encima de la ley, no hay Justicia. Claro está que en los políticos actuales, su partidismo y su mediocridad esto no se considera e, incluso, se desconoce. La ley son ellos según su sentimiento, que no tiene nada que ver con el jurídico, y por ello, más que nunca, se ha de recobrar el Derecho como un conjunto de principios inmutables, que se imponen moralmente.
Aristóteles en el capítulo VII de su Ética a Nicómaco nos dice: Las cosas naturales sin ser inmutables, están sin embargo menos sujetas a cambios que las leyes humanas. En el fondo de cada disposición particular de la ley hay principios generales que no cambian.
En lo que yo veo en la aplicación de la ley y del Derecho por la Administración y la Justicia, esto o no se sabe o es mejor hurtar la reflexión de si los preceptos incumplen un principio general de la misma ley o de la Constitución para aplicar sin más la regla y entonces nace, en el negativamente afectado, el sentido de la injusticia. Si esta apreciación lo es también en terceros algo está mal y en el fondo reside la ignorancia de un principio. Y a este efecto, también leo en el libro, que a continuación cito, que según Radbruch; Derecho es todo aquello que puede ser objeto de una apreciación de justicia o injusticia. Tentativa feliz o malograda de lo justo. Sólo sabiendo lo que es justo se está capacitado para saber lo que es jurídico. En otro términos: el derecho tiende a realizar un valor; la Justicia. Se puede añadir a esto lo dicho por Ihering de que sólo quien ha sufrido la injusticia en sus propias carnes puede conocer lo que es Derecho.
Aquí, en este momento, cabe ya hacer referencia a las ideas que preside el concepto de la equidad y del libro que en 1957, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia, estudiábamos en primero de derecho, "Curso de Derecho Natural" de D. José Corts Grau, encuentro la definición de Aristóteles de la equidad: Correctio legis in quo deficit propter universalitatem, que memorizada por mí es quizá la única en latín que no he olvidado y que me hizo comprender la importancia de la equidad y su estrecha relación con la justicia, sobre toda poque en ella lo que se juzga es el caso concreto, o lo que es lo mismo, la aplicación de la ley atendiendo a las circunstancias concretas del caso y a los principios generales. Igualmente, recoge de inmediato la explicación de Santo Tomás (supongo que bastante olvidado en nuestra actualidad) que dice " Las leyes justas fallan en ciertos casos, en los cuales su estricta observancia iría contra el Derecho natural. Entonces no hay que juzgar sobre la literalidad de esa ley, sino conforme a la equidad"
Por lo tanto, pienso que en la actualidad esto no se da y que en general la formación jurídica ha disminuido y que el practicismo del derecho permanece y así veo, por ejemplo, que a mi nieta en su inicio del estudio de Derecho, en un derecho administrativo más presente que en mi época, se le hincha a tests sobre preceptos legales sin previo análisis de conceptos y principios generales, influido todo supongo por entender que es la carrera de la abogacía o por un profesorado procedente de cuerpos que lo que transmiten es una utilidad propia del opositor y no del estudiante.
Una vez más me detengo sin seguir con una reflexión que sería interminable pues estos conceptos son esencia del Derecho.
miércoles, 25 de febrero de 2026
LOS INTELECTUALES Y LA POLÍTICA III
Expuesto el pensamiento de Pareto reflejado en el trabajo de Rosendo Bolívar, sigue exponiendo el de Mosca, italiano como Pareto, pero con más acción política, que reitera ideas ya expuestas en las dos anteriores entradas como la común de dos clases: la dominante y la dominada. Critica tanto el marxismo como la democracia. También en él se presenta la de la existencia en las élites de una clase especial o una minoría organizada y que la necesidad de ésta permanece en las democracias y que es ella la que conserva el control real y efectivo del Estado.
Yo diría, que es como considerar que dentro de la élites existe a su vez una élite como grupo organizado y por tanto dirigente y con más poder que el resto y que cuando adquiere poder en las instituciones públicas es la que controla el Estado; de modo que hemos de recordar las formas de mantener el poder reflejadas por Pareto y que como ocurre en España, hoy, para ello hay que acudir al pacto o al acuerdo entre partidos o élites.
Se muestra partidario del liberalismo como punto medio entre la aristocracia y la democracia, pues en él dice que los funcionarios son elegidos desde abajo, es decir bien directa o indirectamente por los subordinados y se hace sobre un conjunto de hombres sabios, experimentados, responsables y devotos que son más capaces de gobernar; también que la minoría aristocrática se caracteriza por tener autoridad pero no poder irrestricto.
Pienso que Mosca que rechaza la utopía del marxismo y la democracia, incurre también en ella, pues la realidad, igualmente, siempre crea conjuntos de élites que hoy se nos muestran alejadas de las clases militar o religiosa más presentes en la dictadura franquista y la presencia del poder de los partidos políticos se ha acentuado, mientras que esos hombres que expresa que debían gobernar se han ido alejando de la política y se ha incrementado la mediocridad en nuestros dirigentes, de modo que ellos no nacen del saber sino de su burocracia o devoción al jefe, sin que la democracia funcione en su seno.
Frente a la minoría organizada se refiere a una mayoría desorganizada y reflexiono, una vez más, que ello surge de que la, prácticamente, única forma de participación política de los ciudadanos es la de los partidos políticos que, sobre todo si alcanzan el poder, controlan las instituciones civiles y hasta los sindicatos, más de funcionarios que de "obreros" y que responden al partido
También Rosendo Bolívar nos dice: Para Mosca, una organización política relativamente perfecta es aquella donde quienes detentan el poder supremo poseen una posición económica independiente. Más aún, las características predominantes de la clase política consisten en su actitud de dirigir, así como en sus cualidades o condiciones intelectuales, morales, económicas y militares.
Y destaco el punto por la referencia a la independencia económica, ya que el intelectual independiente económicamente en la actualidad resulta molesto para los partidos políticos por ser imprevisible frente al dependiente; de modo que hoy lo que se trata es no sólo de crear dependientes económicos, sino también otras formas de dependencias.
Muchas cosas más hay en Mosca que se pueden reflejar, por ejemplo que la clase política no justifica su poder con sólo tenerlo de hecho sino que procura una base moral, pero creo que hoy precisamente no es esa su justificación pues la moral cristiana ya no tiene el peso anterior y las éticas partidistas surgen a conveniencia o como obligaciones para las mayorías, pero no para la clase dominante que se enriquece y que si ya no muestra el poder como hereditario de modo personal o familiar, que también, sí sitúa a sus peones en posición de volver a alcanzar el poder si lo pierde.
Igualmente destaca la importancia de la clase media y también en la actualidad habría que reflexionar al efecto y si no es esta clase la más atacada y conducida hacia el funcionariado como solución económica, pero hoy dependiente en grado sumo, con infracción clara de todo principio de neutralidad o independencia. De este modo, la clase no dominante, aunque intelectualmente formada, pasa, sin apenas conciencia, a la dependencia del político. Y con la creación de una organización politizada y de libre nombramiento tampoco es sólo la clase media preparada, sino cualquiera fiel al partido, y la preparación educativa e informativa se dirige más a crear ignorantes que sabios. También hay en él, como en Pareto, la cuestión de la renovación de la élite política con las clases inferiores o dominadas.
Otro punto muy interesante es el que se ocupa de La falsa ilusión de sufragio universal donde se expone lo siguiente; La democracia parlamentaria, según la concibe Mosca, se basa en el supuesto jurídico de que el representante es elegido por la mayoría de los votantes. Sin embargo, los hechos revelan algo muy distinto. Cualquiera que haya tomado parte en una elección sabe muy bien que el representante no es elegido por los votantes, sino que, en general, se hace elegir por ellos: o bien, si esta formulación resulta demasiado desagradable, lo hacen elegir sus amigos. De un modo u otro, una candidatura es siempre obra de un grupo de personas unidas por un propósito común, de una minoría organizada que inevitablemente impone su voluntad a la mayoría desorganizada.
Acabo, para no extenderme más y poniendo el acento en cuestiones que entiendo se dan en nuestra actualidad, y así se manifiesta que si la clase política no se renueva se aísla y el aislamiento produce la degeneración y hace que pierda la aptitud para atender los asuntos propios y los de la sociedad y el régimen político se desploma. Y digo yo siempre que ese no sea el propósito de la elite dominante en el partido cuando vemos la ilegalidad e inconstitucionalidad constantes.
Una vez más, cada uno que reflexione con objetividad. Todo esto, de una forma u otra, lo conocen los intelectuales propios o dependientes de la clase política y lo utilizan bastardamente.
viernes, 20 de febrero de 2026
LOS INTELECTUALES Y LA POLÍTICA II
Hecho el planteamiento del tema que se aborda en esta entrada, hay que seguir con él, partiendo básicamente del trabajo mencionado de Rosendo Bolívar Meza mencionado en la anterior a esta. Antes de seguir con Pareto y Mosca hay que poner en evidencia que en los análisis políticos de mucha de la doctrina siempre se evidencia la necesidad de que los dirigentes estén formados y preparados y cómo dice el autor citado en el principio de su trabajo:
Es además apremiante la necesidad de educar en la moralidad y en la eficacia de la acción política a los hombres llamados a dirigir y gobernar a las masas. A principios del siglo XXI se tienen evidencias más que suficientes para señalar la urgencia de líderes responsables, comprometidos, eficientes, honestos, cultos y capaces de regir los destinos de la sociedad, independientemente de los regímenes políticos o tipos de gobierno de que se trate.
En la situación actual española sólo los muy ideologizados o los que dependen en su puesto de un partido o grupo pueden negar que esto se ha hecho totalmente evidente.
Reflejo algunos párrafos del trabajo sobre el pensamiento de Pareto:
Las elites emplean a las clases inferiores rindiendo un homenaje puramente verbal a sus sentimientos, recurriendo a la demagogia con el fin de conservar o tomar el poder. El equilibrio y la declinación de una elite, así como el surgimiento de otra, dependen del grado de éxito con que una elite pueda inventar fórmulas que apelen al sentimiento de la masa. El grupo gobernante se fortalece al cooptar a los elementos más destacados de la no elite, y provoca que la no elite se debilite por la pérdida de esos integrantes. Esta circunstancia, según Pareto, da estabilidad a las sociedades, pues la clase gobernante sólo necesita absorber un número pequeño de nuevos individuos para impedir que la clase sometida tenga líderes.
Pareto considera que el carácter de una sociedad es, ante todo, el carácter de su elite. Para él la élite no es ni enteramente abierta ni enteramente cerrada. Las clases dirigentes tratan de salvaguardar su posición de poder y utilizan la astucia cuando no disponen de la fuerza. Como están sujetos a la presión de las masas deben renovarse constantemente mediante una aportación proveniente de las clases inferiores. Saben que la movilidad social es el mejor antídoto contra las revoluciones.
Pero es sustancial reflejar que en el punto siguiente se nos dice que según Pareto la élite logrará sus fines más eficazmente cuanto más ignorantes permanezcan las masas, ya que al tener conocimiento de que son manipulados pueden oponérsele y admite que la estupidez y la aquiesciencia de las masas no es necesariamente permanente. Y sigue diciendo:
Para él existen varios elementos que la clase dominante puede utilizar para defenderse y eliminar a los a los individuos capaces de arrebatarle el poder, éstos son:
1 La muerte
2 Las persecuciones que no llegan hasta la pena capital como la cárcel, la ruina económica, la separación de los despachos públicos, etcétera.
3 El exilio o el ostracismo
4 Llamarlos a formar parte de la clase gobernante con tal de que la sirvan, dándose así una amalgama o reunión de élites.
Realmente a mi edad se percibe que esto ha ocurrido en la historia y que en estos últimos años están muy presentes los dos últimos elementos y los dos primeros existieron en la Segunda República y nos llevaron a la guerra civil, si bien parte del segundo se nos muestra también hoy.
Y para acabar por hoy, reflejo parte del final de la exposición en el trabajo de Rosendo Bolívar:
Cuando una clase gobernante ha permanecido largo tiempo por la fuerza, y se ha enriquecido, puede subsistir un poco más sin la fuerza, comprando la paz de los adversarios y pagando no sólo con oro, sino también con sacrificios, el decoro y la reverencia que hasta entonces ha disfrutado y que constituye un cierto capital. en un primer momento, el poder se preserva mediante concesiones y erróneamente se cree que se puede seguir así indefinidamente
Hay quienes condenan la violencia si es usada por los gobernados, pero otros la reprueban si es promovida por los gobernantes....
Lo expuesto nos evidencia que estos intelectuales exponen críticas y los políticos o sus dependientes de la élite inferior aprenden cómo conservar el poder. Objetivamente, sin partidismos, hay que reflexionar sobre todo esto y reaccionar retornando a la moralidad, destruyendo relatos de partido, con formación libre, liberando las instituciones básicas de la ideología y que ésta resulte del estudio de todas las opciones científicas y sociales. El análisis puede ser infinito. Habría que hablar de los medios de comunicación, de la Justicia, del Derecho, de las Universidades, etc.
En la siguiente entrada habrá que ver qué nos plantea Mosca, mientras tanto reflexionen sobre lo reflejado y también partiendo de su experiencia.
lunes, 16 de febrero de 2026
LOS INTELECTUALES Y LA POLÍTICA
Casi todo lo que vamos aprendiendo o experimentando con el estudio y la investigación descubrimos que ya estaba analizado por los clásicos o autores de cita obligatoria según materia. Realmente la creación en las ciencias sociales es poca y el descubrimiento experiencia personal es mayor.
Los intelectuales que nos han escrito las obras importantes en estas ciencias nos enseñan. Sus críticas destapan lo inadecuado y señalan lo adecuado. Por tanto el receptor puede utilizar lo aprendido de modo correcto o incorrecto, según su personalidad, ideología y fines o situación profesional.
Pero lo que pretendo, básicamente, es apoyarme hoy en un trabajo, que descargué en su día, de Rosendo Bolivar Meza, La teoría de las élites en Pareto, Mosca y Michels. De Michels hay muchas referencias en este blog y en mi último libro sobre juridicidad y organización.
Lo primero a destacar es que las élites y las burocracias están presentes en toda organización y que atendiendo a Max Weber la burocracia es un sistema de dominación, pero añadiendo que toda forma de gobierno lo es. Las investigaciones importantes son aquellas que nos muestran como están compuestas las élites presentes en cada sistema de dominación, pues ellas serán las dominantes en realidad y la masa, el resto, los dominados, formándose flujos o corrientes entre los mejores de las clases que no constituyen la élite para incorporarse a ella o a su burocracia. Con lo que ello, paradójicamente, los hace más dependientes de la élite. Creando dependencias la élite trata de permanecer en el poder y puede que use la fuerza o el fraude en la ley y así en el artículo se refleja lo siguiente:
Cuando el poder de la élite gobernante se encuentra amenazado y, por alguna razón, renuncia a hacer frente a la fuerza con la fuerza, se debilita y cualquier pequeño grupo puede imponerle su voluntad. Si por cuestiones de conveniencia la élite en el poder no usa la fuerza y recurre al fraude y al engaño para desbaratar al adversario, sólo logrará con el tiempo que el poder pase de una minoría a otra, o que se dé una nueva composición de sí misma. Para los teóricos de esta línea de pensamiento el ideal de reemplazar el uso de la fuerza por la ley es una penosa ilusión.
Es general en toda esta doctrina política que hay unos pocos que dominan y muchos que son los dominados. Cuanto más escribo, como siempre me encuentro con lo mucho que se puede reflejar, pensando en nuestra situación política y social. También que las élites están organizadas y la masa no.
Todo lo reflejado lo conocen las élites pues incorporan a sus burocracias personas que por su formación lo han aprendido y los utilizan a conveniencia.
Quiero recordar lo ya dicho por mí, en este blog, de que cuando al principio de la autonomía fui nombrado Director de la función pública en Valencia, de que al cabo de los años, ya cesado y en puestos de concurso, hablé con quien propuso mi nombramiento al gobierno valenciano, sabiendo que se había obtenido mi currículum, le pregunté qué porqué se me eligió a mí y me contesto " porqué estabas en el mercado". Muy gráfico, siempre hay algo que puede ser la razón que te incline a formar parte de la burocracia de una élite.
Adelanto que en esta forma de estado y de participación ciudadana y como élites hay que tener muy presentes a los partidos políticos
Dejo este planteamiento inicial para que quede manifiesta la intención que me lleva a realizar esta entrada y alguna o algunas más, según mis ideas acudan al ir escribiendo. Es importante pues se explican en todo esto lo bueno y lo malo de la política y de la utilización de lo que se enseña para bien y para mal y si cabe, ante ello, el optimismo o el pesimismo.
jueves, 12 de febrero de 2026
LA ADMINISTRACIÓN Y PENÉLOPE
En este blog he escrito mucho sobre función pública, el directivo público y las políticas públicas y lo he hecho en bastantes ocasiones refiriéndome al modelo formal y la realidad de los hechos. Desde mi ingreso en 1964 en la Administración pública han pasado muchos años y muchos cambios y sobre todo un exceso de legislación que complica la gestión o produce la nula eficacia.
También cualquier análisis que se hace del período franquista si en él se destaca algún valor positivo del mismo, parece que es una herejía y se tacha de contrario a la democracia, de defensa del fascismo, o de ultraderechista, y se hurta una investigación histórica seria y de su administración y políticas públicas.
Pero el gran cambio fue político y la existencia de una Constitución, aún muy positiva. Con el cambio político el poder administrativo se resiente seriamente, aunque ya el caldo de cultivo se origina precisamente en el período de mi ingreso, y a este efecto también he escrito mucho sobre la libre designación y sus efectos, hasta dedicar al tema un libro específico.
El protagonismo político se centra hoy en los partidos políticos con sus propias burocracias en las que también existen funcionarios públicos, partidistas pues o llamados por su conocimiento que, de un modo u otro, asesoran o contribuyen en los programas políticos a efectos electorales, los cuales no dejan de ser más que mera retórica si no se establecen los medios para su eficacia, lo que es frecuente ya que hay en dichos programas mucho de propaganda y que además no van a ser ejecutados por quienes los formalizaron o contribuyeron a ello, o no lo serán simplemente.
La Administración es la viuda del Derecho, o sea igual que Penélope respecto de Ulises, y los partidos políticos y sus acólitos los aspirantes a su mano que agotan las existencias de la mansión en tanto las elecciones se producen.
Pero en este caso el tejer o destejer no es la Administración la que lo realiza directamente, sino los ocupantes de la casa que pelean entre ellos y colocan a los suyos en los lugares importantes de la misma.
Y esto se produce porque esos peones o alfiles en su caso cambian permanente al cambiar el jugador y ninguna táctica anterior se sigue o se han perdido las intenciones existentes para producir el jaque de la eficacia del mate. También se puede arrasar el tablero y empezar una nueva partida.
Este predominio político y la clientela del partido político que ha de llenar el tablero, hace que el juego cambie, pues ese tablero se duplica o triplica, las piezas del juego aumentan e incluso como en el futbol existen reservas a la espera de entrar en juego. También la decisión de quién se incorpora al juego es libre para el jugador que puede cambiar la pieza a su gusto y puede poner un alfil a hacer de peón o al contrario, o uno de caballo que no sabe o puede saltar.
Es decir, en la actualidad aunque los cesantes del siglo XIX no existen en la actualidad en ella, aunque no se pierde el empleo si te cambia el puesto y por eso se producen cambios similares a los enumerados antes. Incluso hay personas para los que se crea un cuadro sin acción y no producen, vegetan a la espera de que llegue un nuevo jardinero o conseguir un jardín a través de un concurso de selección de plantas y flores.
Así resulta que el cambio de partido en un gobierno o conveniencias electorales llevan a cambios sustanciales en las piezas del juego y llegan otras que desconocen el juego o han de aprender su función y algunas políticas públicas son dejadas y otras se olvidan, permanece su existencia formal y no material. Con el cambio se pierde la memoria, el antecedente y la experiencia y el lienzo administrativo se teje y se desteje continuamente; los presupuestos aumentan sin ser depurados y no se revisa la situación de la función pública e incluso se ignoran espacios existentes sin que nadie los controle o conozca.
Nadie ha definido cual es el sistema de confianza en una función pública y con extensa base jurídica y de efectos respecto de los ciudadanos y el gasto público y se convierte en subjetivo y carente de objetividad. Las dificultades que un sistema objetivo conlleva contribuyen a que persista lo subjetivo, más eficaz desde el punto de vista del interesado designante o partido que lo sostiene.
El continuo cambio y la política de base electoral o ideológica y no general o para todos multiplica las leyes o el Decreto Ley se convierte en el modo preferente de legislar. No puede haber eficacia sino quizá el caos.
Puede que la Penélope que describo no sea plenamente correspondiente con la de la Odisea, pero ustedes me entienden, ¿verdad?. Y no tenemos un Ulises que tense el arco del Derecho y acabe con el abuso.
Podía seguir con ejemplos y vivencias pero todos los funcionarios de carrera, o incluso los interinos, las podrían exponer. Sería positivo que se pudieran investigar los puestos y su número en los que los que cesan son colocados y sus trabajos reales.
martes, 3 de febrero de 2026
EL RESTRINGIDO CONCEPTO DE LO POLÍTICO
La triste realidad de la deriva de nuestro sistema político y constitucional, no debe dejar de ponerse de manifiesto por temor a que critiquen o menosprecien, valga la redundancia, tu crítica o te traten de antidemócrata. Es tal la situación que el predominio de los partidos políticos y su clientelismo y ocupación de las instituciones básicas llamadas a ser independientes en su función y dependientes del Derecho y la Constitución, lleva a la corrupción del mismo.
Y digo esto porque pareciéndome muy correcto el discurso de la Presidente del Consejo del Poder Judicial, sin embargo me llamó la atención su manifestación de que los jueces no son actores políticos y básicamente porque nos evidencia que se está restringiendo lo político hacia el poder ejecutivo o al legislativo, lo que en realidad conduce de otro lado a reflexionar sobre a la idea general de lo político como corrupción que alcanza a la interpretación de la legalidad como patrimonio de estos dos poderes marcada por el partidismo y no se puede dejar de considerar la escasa confianza que emite la composición y dependencia partidaria del Constitucional.
Si Doña Isabel Perelló quiso evidenciar la independencia del poder judicial y su no partidismo es acertado, pero el Poder judicial como tal es político. Ya Aristóteles calificaba a los distintos poderes encargados del bienestar y libertad de la ciudad, más allá de su separación de funciones, como elementos políticos. Y este poder político judicial es fundamental sin él no existe democracia y con su corrupción partidista tampoco; así como sin un juicio del ajuste de la ley a la Constitución.
También todo ello depende de la formación moral y jurídica de funcionarios públicos, incluidos los jueces. Sin ello la política ya no cuida del ciudadano y de la conformación democrática de lo poderes públicos. Los partidos políticos que "ockupan" la Administración pública y los poderes, no son instrumento de democracia sino de corrupción. La política, el papel político, no puede llegar por la conducta de los "políticos" a ser considerado como negativo por los ciudadanos, pues la realidad sería que el sistema político no es valido y que el equilibrio de los poderes no funciona y se corrompe todo y el ciudadano ya no confía y abandona su dignidad a cambio de beneficios particulares y se acomoda sin contribuir al bien público y se ideologiza de modo extremo e irracional.
Así que regresemos al concepto clásico de la Política o de la Policia y a una participación ciudadana de los mejor preparados y no de arribistas que se mantienen del erario público y del esfuerzo ajeno, hasta el cansancio del resto de los ciudadanos por la expropiación o confiscación en que se convierte la imposición contributiva básica.
En resumen, el poder judicial es un elemento político esencial y la ley, objeto de su juicio y valoración con base en la Constitución, también. La organización del Estado es la base de su consideración como democrático o de Derecho.
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