En este blog se procura analizar cuestiones relativas a la Administración Pública desde enfoques globales y también atendiendo a cuestiones concretas o de actualidad, en conexión con la Política y el Derecho y sin perder las perspectivas de la eficacia de las Administraciones públicas. El blog, en sus entradas, sólo admite comentarios y no se publicarán consultas, ni se responderán.
sábado, 3 de septiembre de 2022
PENSANDO EN LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA REPASO A TOCQUEVILLE . III: La libertad, la servidumbre y la debilidad social
viernes, 22 de julio de 2022
PENSANDO EN LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA REPASO A TOCQUEVILLE. I
En la última entrada decidí dejar de repasar a los clásicos y he elegido como nuevo objeto de análisis la obra de Alexis de Tocqueville La democracia en América. En la primera de las entradas escritas pensando en España y su actualidad vine a decir que esta obra podía ser la que hace que la democracia se sacralizase. Pero la realidad es que Tocqueville compara la democracia en América con la democracia en Francia y países europeos, considerando que la primera es el modelo más acabado en su época, mientras que en Europa y en Francia, la democracia se entretiene en destruir. Si bien veremos que duda de la evolución que puede producirse en el sistema américano, mientras denuncia los vicios de la europea.
Los textos que se reflejarán son de la edición breve o selección de la parte cuarta del libro segundo de la obra, realizada por Rialp, en su versión digital, traducida por David Cerdá y con prefacio suyo.
Cómo mi objeto es hacer reflexionar sobre nuestra realidad política hoy, empiezo precisamente por su úlimo párrafo: Las naciones de nuestros días no pueden impedir que en su seno las condiciones sean iguales; pero depende de ellas que la igualdad las conduzca a la servidumbre o a la libertad, al saber o a la barbarie, a la prosperidad o a la miseria.
Ya con anterioridad tal como resalta el prefacio ha dicho que en cuanto libertad e igualdad siempre compiten -algo en lo que no pensamos demasiado- la igualdad puede llevar a aceptar diferentes formas, más o menos evidentes, de coerción propiciando que las personas prefieran la igualdad en servidumbre a la desigualdad en libertad.
Esta cuestión se hace hoy evidente para nosotros ya que pienso que de forma torticera también estamos en una democracia pendiente de destruir la que se constituyó en 1978 y lo hace llevando a una servidumbre que se confunde con libertad, pero que es en realidad preferir la irresponsabilidad, sin apreciar que al final del proceso no hay libertad alguna y la dictadura se evidenciará ya formal y totalmente. Siervos y presos.
Como en toda serie, continuará.
sábado, 5 de febrero de 2022
LOS PODERES PÚBLICOS PATRIMONIO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
Los que estudiamos Derecho y con posterioridad hemos seguido haciéndolo y practicándo de una manera u otra, nos hemos de preguntar si hoy en España existe o no, tal como nos enseñaron los clásicos y los demócratas a partir de la independencia de los Estados Unidos y que nos describió Tocqueville. La base principal de la democracia es ante todo la división de poderes no el partido político y la base aún más importante es la libertad del individuo. Toda acción limitativa de esta libertad que no tenga fundamento en el bien común configurado mediante la acción de los tres poderes y procedimientos democráticos es una forma de dictadura y esta una forma de patrimonialización de las instituciones y del Derecho.
Democracia y libertad son consustanciales. El pasado día 3, la Cortes Españolas nos han ofrecido un panorama desolador, precisamente respecto a la carencia de democracia y libertad. Y no es el hecho de que el Decreto Ley constituya más del 50 por cien de la actividad legislativa en 2021, con 32 convalidados en dicho año, lo que hay que tener en cuenta, salvo ignorancia de mi parte, es que no se sigue, ni mucho menos, el procedimiento de las proyectos de ley, ya que la necesidad y urgencia exige otro, e incluso más allá del procedimiento de urgencia en la tramitación de aquéllos, quedando todo en una publicación en el BOE y un debate en el Parlamento.
Y ese día, quedó de manifiesto, bien la comedia o ficción que representa hoy el Parlamento, donde todo está ya pactado por los partidos políticos y atrapado por la disciplina de voto, como ya expuse en mi entrada sobre la lucha por el derecho. De modo tal, que mediante, el impedimento de rectificación presencial de un voto, alegando una reunión, al menos dudosa, de la Mesa, salió adelante una convalidación que, incluso, plantea otras sobre posibles pactos entre partidos para salvar la cara y sus contradicciones respecto de su programa y campañas electorales.
De otro lado, dos diputados de la Unión del Pueblo Navarro, alegando cuestiones de conciencia o de contrariedad con los intereses de Navarra del pacto de su partido con el Gobierno, no votan conforme a dicho pacto y rompen la disciplina que el partido impone; dicen que no se les han expuesto las razones del pacto, y se cuenta, en los medios de comunicación, que éste se realiza a cambio de evitar una votación de censura a la Alcaldía que está en poder de un miembro de UPN. Y este partido reclama a los dos diputados que entreguen sus actas. Una muestra de que no hay libertad ni procedimientos democráticos en los partidos políticos españoles, cosa que exige la Constitución.
Sea verdad o mentira todo, si hay o no pactos espurios o compra de votos, no importa, el ataúd del muerto se ha destapado y la peste nos ahoga. Una dictadura de los partidos es el gusano que pudre el cuerpo de España y que se apodera de él. Hoy más que nunca hay que defender la libertad, la personalidad y la individualidad y el respeto al DERECHO con mayúsculas, más allá de la letra de la ley; menos materia y más espíritu.
Hoy más que nunca, aficionado al cine como soy, pienso lo que me gustan esas películas en que el bien triunfa sobre el mal y es el individuo y su personalidad el que lo consigue. Y recuerdo las películas de Franck Capra, como Caballero sin espada, o la defensa del arquitecto respecto de su obra en El Manantial y tantos otros ejemplos. Pero también sobre todo me acuerdo de Quevedo y su epístola, de tal modo que hoy muchos de nuestros políticos y ciudadanos dijeran como él:
No he de callar, por más que con el dedo,
Ya tocando la boca, ya la frente,
Me representes o silencio o miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
Hoy sin miedo que libre escandalice
Puede hablar el ingenio, asegurado
De que mayor poder le atemorice.
..................
miércoles, 17 de noviembre de 2021
EL FIN DEL DERECHO, LA LUCHA POR EL DERECHO Y LA POLÍTICA QUE TENEMOS.
El Derecho no es sólo un conjunto de normas y sentencias; ellas son sólo visiones parciales del mismo. No voy a insistir en la diferencia entre principios y reglas, lo que quiero resaltar es que lo esencial es el fin del Derecho. Y el Derecho está dirigido al individuo, a su bienestar, orden y felicidad y al dirigirse a todos los ciudadanos y en sociedad, sin dejar de ser individuos se convierten en ciudadanos.
Y así la ciudad es parte etimológica de la Política y ésta, o los políticos, ideal y formalmente, han de utilizar el Derecho para conseguir la convivencia entre los ciudadanos y su bienestar colectivo, que se consolida con el individual de cada uno sin perjuicio del resto. La Política pues ha de ser una función digna realizada por los más dignos, honestos y mejores. Por eso, cuando se percibe que no es así, la primera obligación del político, jurista y ciudadano es denunciarlo y luchar por el derecho. Y así resulta que se nos muestran dos de las obras más importantes de Ihering: El fin del derecho y La lucha por el derecho.
En la situación que estamos hay que abrir los ojos, valorar los hechos políticos, analizar sus fines y pensar si tu individualidad se ve afectada o si existe o no y si tienes opinión y la defiendes o formas parte de una masa dependiente y sin personalidad. O sea, si eres libre o no. Claro es que a mi edad, eso resulta más fácil, te han dejado, no eres necesario o útil, y al hacerlo te han hecho libre, no te condicionan los intereses que lo hacían antes y, además, tienes tiempo para reflexionar.
Hoy en toda actividad política y administrativa, sin entrar en otros órdenes, se prefiere la mediocridad o a personas que sean dependientes de quien te designa para un puesto y así el empleo público se ha convertido en designaciones de "confianza" y no de mérito. La personalidad resulta "peligrosa" e incontrolable y, cuando se ha tratado de utilizar dicha personalidad, entonces el temor del designador es pensar que ese que vale más, y lo demuestra, "va a por su puesto"; si no es fiable, pues mantiene su opinión, se dice que "va por libre" y así se demuestra que se teme a las personas libres. De este modo, los partidos políticos que en principio se forman alrededor de una ideología, conformada ésta por lo que piensan o quieren sus votantes o sus bases. Éstas son aquellos que no forman parte de la burocracia del partido o con cuyo voto se cuenta. Pero la ideología se pervierte cuando el interés del partido o su dirección y burocracia, conforman el mismo de modo contrario a la ideología u opinión de las bases y se pasa a no consultarlas, a jugar con el tiempo para elecciones y a considerar las estadísticas sobre todas las cosas. El Derecho no está presente como fin moral y social y pasa a ser simple instrumento.
Así se corroen los fundamentos del Derecho y con ellos los de la sociedad y el poder público y como los fundamentos son la base que sostiene el edificio, éste se cae.
Aún a costa de alargar esta entrada, habiendo releído a Stuart Mill, transcribo algunos párrafos muy significativos de su obra Sobre la libertad en su Capítulo III sobre la individualidad como uno de los elementos del bienestar, que podrían constituir por sí mismos una entrada. Entre otras muchas cosas nos dice:
Las facultades no se ejercitan en absoluto por el simple hecho de hacer algo que otros hacen, ni por creer en una cosa solamente porque otros creen en ella. Si los fundamentos de una opinión no son concluyentes para la razón de la persona, esa razón no puede ser fortalecida, sino que probablemente, se verá debilitada por la adopción de esa opinión, y si las motivaciones de un acto no son acordes con sus propios sentimientos y su carácter (en los que no tienen que ver el afecto o los derechos de los demás), se habrá hecho mucho por convertir sus sentimientos y carácter en inertes y apáticos, en vez de activos y enérgicos.
Aquél que permite que el mundo, o cuando menos la parcela que le corresponde, elija por él su propio proyecto de vida, no necesita más facultad que la simiesca de la imitación. Quien elige por sí mismo su proyecto emplea todas sus facultades. Tiene que usar la observación para ver, el razonamiento y el juicio para prever, la actividad para reunir los datos de la decisión, la discriminación para decidir y, cuando se ha decidido, la firmeza y el autocontrol para mantener la deliberada decisión.
En cuanto a la individualidad, bastante más adelante mantiene :
Cada persona se hace más valiosa para sí misma, en proporción al desarrollo de su individualidad, y es por consiguiente capaz de ser más valiosa para los demás. Hay una mayor plenitud de vida en su existencia y cuando hay más vida en las unidades, hay también más vida en la masa que componen.
Y al inicio del capítulo señala: por tanto el objeto << por el que debe luchar eternamente el individuo, y que jamás ha de perder de vista quien desee actuar sobre hombres, es la individualidad de la fuerza y de la formación>>; que existen para esto dos requisitos, <<libertad y variedad de situaciones>>; y que de la unión de ambas emergen <<vigor en los individuos y, al mismo tiempo, diversidad>>, que se asocian en la <<originalidad>>
Y ya bastante más adelante después de referirse a los genios y su rechazo, dice:
En honor a la verdad, la tendencia general de las cosas en el mundo, consiste en hacer de las mediocridades el poder dominante entre los hombres, cualquiera que sea el homenaje que se profese o se rinda a una supuesta o real superioridad mental.
En resumen, todo el capítulo se podría transcribir y quedar de manifiesto que, habiendo vivido Stuart Mill de 1806 a 1873, las tendencias de su tiempo persisten y, al mismo tiempo, veo que en mí se cumple lo que también nos dice: Pero constituye el privilegio y la condición propia del ser humano llegado a la madurez de sus facultades, el usar e interpretar la experiencia a su propia manera.
Luchemos porque el fin del Derecho se cumpla en nuestra Política y poderes públicos, pues considero que hoy no lo cumplen, ni habilitan un estado que permita alcanzar esa individualidad que lleva al bienestar y, con el complemento de la propiedad y el discernimiento, a la libertad. Sed libres.
miércoles, 30 de septiembre de 2020
ESTADO Y LIBERTAD.
sábado, 29 de agosto de 2020
IDEOLOGÍA, CENTRISMO Y GESTIÓN
lunes, 27 de julio de 2020
¿ CUÁL ES EL ESTADIO DE NUESTRA EVOLUCIÓN ADMINISTRATIVA Y DE NUESTRA SOCIEDAD CIVIL?
domingo, 19 de julio de 2020
LA ADMINISTRACION INTERNA EN STEIN
jueves, 9 de julio de 2020
AUTONOMÍA, MOVILIDAD, IGUALDAD Y LIBERTAD
lunes, 10 de febrero de 2020
PREVENCIÓN, SANCIÓN Y EFICACIA DEL DERECHO
lunes, 20 de enero de 2020
MÁS SOBRE LA LIBERTAD DE EDUCACIÓN Y LIBERTAD EN GENERAL
jueves, 21 de noviembre de 2019
CHUPAR DEL BOTE O ERES LO QUE ERES
jueves, 1 de agosto de 2019
EL DIÁLOGO 4: Libertad y solidaridad
Progresista. Pues diría que hacer efectivo lo que quieres o tu voluntad. Más o menos lo decía el mismo Aristóteles.
Anciano. ¿Sin matices ni límites? No tienes en cuenta la racionalidad ¿Recuerdas los diálogos anteriores y lo tratado?
Progresista. Me parece que ya quieres llevarme al terreno filosófico, pero en nuestros diálogos ha habido un trasfondo político que empezó hablando de autonomía e independencia. Y claro que recuerdo que hemos hablado de autonomía, descentralización y centralización. Y en este espacio político manda el acuerdo tras el diálogo.
Anciano. Al mencionar el acuerdo estás de nuevo remitiendo a los intereses y a las voluntades.
Progresista. Sí, sí, pero también a los votos y a las mayorías que rigen el acuerdo y la mayoría conforma los límites, las formas y la organización de llevarlo a efecto.
Anciano. Ahora me remites y haces que resalte la existencia de normas que regulan el acuerdo o a las que el mismo acuerdo remite. Me haces considerar la organización.
Pero quiero que me aclares si es que consideras que la mayoría impone su voluntad y cómo.
Progresista. Creo que lo he dicho, los votos producen el acuerdo conforme a la mayoría que se considera necesaria.
Anciano. Entonces de una forma u otra la mayoría impone su voluntad y la minoría no puede hacer la suya y no tiene, por tanto, libertad. ¿Es eso lo que dices o consideras?
Progresista. Me parece que el diálogo está viciado por los problemas de España o por los del independentismo o la autodeterminación y eso me ha llevado al concepto político del acuerdo y la mayoría que lo determina.
Anciano. Sin duda. ¿Pero elimina eso la razón? Precisamente, los independentistas en España son minoría y ¿no están considerando que se afecta a su voluntad y libertad? Y ¿no pretenden imponerse sobre los que no piensan igual? ¿No se afecta, mediante la formación y la información, a los espacios del pensamiento, la razón y la voluntad de otros? ¿No es todo un contrasentido? ¿Autoriza una mayoría por acuerdo o votación a dominar a las minorías? Por ejemplo, la diferencia de un voto en una votación ¿permite ignorar derechos de la minoría?
Progresista. Pero los que piden la independencia del Estado español son naciones, son pueblos con derecho a autodeterminarse. Sólo piden que se les autorice a decidir sobre su derecho a ello; a formar una unidad diferente e independiente. Los derechos de mayorías o minorías se consideran una vez conseguida una nueva unidad. Surgirá una organización y un ordenamiento propio.
Anciano. Pero no se parte de cero, hay una unidad que es España. Todo o unidad actual y si una parte se va por decisión unilateral, los que están en el todo tienen el mismo derecho a participar en la decisión. Ya hay derechos intereses y muchas cosas que resultan afectadas. Además, a mi esto de los pueblos y las naciones me parece que son conceptos ambiguos y precisamente no muy "progresistas". El progreso ha ido a crear unidades superiores, a la igualdad y no a lo contrario. Nadie hoy subsiste sólo y separado.
Progresista. Pero hoy resulta lo contrario Europa fracasa y grandes unidades se han separado. Los nacionalismos permanecen.
Anciano. Me parece que hemos llegado a un punto en que la idea de unidad nos ha llevado al concepto de nación, si lo tratamos superamos el tiempo de hoy y debemos reposar ideas y ver la relación de nación y libertad. Ademas, cuestiones que tenía para comentar ante tus ideas, se quedan un poco fuera de lugar ahora, aunque tarde o temprano aparecerán; así que seguiremos pues en otro día.
domingo, 9 de junio de 2019
EL DIÁLOGO: La centralización y la descentralización.
martes, 14 de mayo de 2019
EL CONTROL HORARIO DEL TRABAJO
jueves, 1 de noviembre de 2018
EL ARTÍCULO 27 DE LA CONSTITUCIÓN Y LA LIBERTAD
jueves, 11 de octubre de 2018
UN POCO SOBRE LA LIBERTAD
domingo, 7 de octubre de 2018
HEGEL: LA UNIVERSALIDAD Y LA LIBERTAD
lunes, 29 de enero de 2018
CUANDO "LA POLÍTICA" LO DOMINA TODO II
miércoles, 6 de diciembre de 2017
LA ACTUALIDAD DE LA CONSTITUCIÓN
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