En la entrada referida a Oferta de empleo y provisión de puestos de trabajo, en los comentarios, hay uno de un policia local que, en comisión de servicios en un puesto que había sido convocado a proceso selectivo, se veía imposibilitado a concurrir, pues se establecía el limite de 30 años. En correo directo al interesado le comenté que no existía razonamiento alguno para establecer dicho límite y no otro y que además, existiendo pruebas físicas como requisito, lo lógico es que fueran éllas las que determinen la capacidad y no una decisión inmotivada o subjetiva. Por tanto, la no justificación de la medida me pareción un tema fundamental y opiné que afectba al principio de igualdad. No recuerdo la respuesta en todos sus términos, pero veo que el INAP, en La Administración al día, nos proporciona el trabajo de Millán Requena Casanova sobre el Principio de no discriminación y límites de edad en el acceso al empleo público; del asunto Wolf a la sentencia del TJUE que pueden ver aquí y que, además copio y comparto ahora y en el perfil de Google +. Trabajo esencial para comprender la situación de los límites de edad que en el acceso a la policía local se vienen estableciendo y para ayudar a aquellos que se encuentren con este problema. Sólo quiero señalar, por mi parte, la obligación de las Administraciones públicas de justificar científica y técnicamente las medidas que establecen límites o discriminaciones, pues, de otro modo, todo el sistema deviene caprichoso y subjetivo. De otro lado, lo que vemos aquí, también guarda relación con los puestos de trabajos distintos que pueden darse en un cuerpo y sus diferentes requisitos o méritos, conocimientos y capacidades. Aquí está el trabajo:
En este blog se procura analizar cuestiones relativas a la Administración Pública desde enfoques globales y también atendiendo a cuestiones concretas o de actualidad, en conexión con la Política y el Derecho y sin perder las perspectivas de la eficacia de las Administraciones públicas. El blog, en sus entradas, sólo admite comentarios y no se publicarán consultas, ni se responderán.
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Europea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Europea. Mostrar todas las entradas
sábado, 1 de octubre de 2016
martes, 1 de septiembre de 2015
LA INMIGRACIÓN UN PROBLEMA QUE DESBORDA
Muchos son los elementos constitutivos de una Administración pública y son de destacar el territorio, la población y la organización, ésta ejerce su actividad en los dos primeros. De estos elementos surgen una sociedad, unos intereses propios y otros compartidos con otros territorios poblaciones y administraciones y de todo ello una serie de sociedades con intereses comunes que forman unas redes y unos problemas comunes que exigen de la coordinación e interacción. En consecuencia, intereses, necesidades y problemas exigen antes de la acción de una programación o de unas políticas públicas dirigidas a generar las normas y las acciones que ejecuten o cumplan con los fines señalados como los que han de dar solución a todo lo anterior: intereses, necesidades y problemas. Si algo nos evidencia lo que acabo de señalar es el problema que en estos meses representa la inmigración a Europa y cómo ésta, tal como señalé, se encuentra en una encrucijada y ha de decidir una nueva configuración u organización.
La Administración pública también se caracteriza por ser titular de una potestades otorgadas por las leyes para ser eficaz y sobre todo para actuar con rapidez ante los problemas que surgen de modo imprevisible o bien no previstos por fallos de acción política o de investigación de la realidad y planificación consecuente; es decir, por inactividad administrativa, si no detecta y comunica los problemas, o política si los órganos políticos no se dirigen a la Administración y se obtienen los datos precisos para conocer los problemas existentes y generar las políticas consiguientes. Las leyes con su carácter general marcan principios que permiten que la Administración reglamente y disponga soluciones concretas o que esté habilitada para actuar en caso de urgencia y necesidad. Pero todo esto, que es un planteamiento teórico y de deber ser, cuenta con dificultades prácticas enormes, sobre todo por la existencia o no de recursos administrativos y medios para actuar; principalmente los económicos que permiten la existencia de los demás: personales o materiales.
Sea como sea, la situación actual de la inmigración en Europa es ante todo un problema humanitario que necesita de esa respuesta inmediata que solucione lo básico, pero demuestra cómo internacionalmente no hay una política o programa unitario al efecto, siendo así que la situación puede ser el efecto perverso de otras políticas de los Estados mundiales y principalmente de los más poderosos, generándose guerras, fanatismos, nacionalismos exacerbados, xenofobias, mafias, etc. De otro lado, es lógico que los países ricos y estabilizados vean ante la avalancha de personas inmigrantes peligrar su bienestar o comodidad así como sus costumbres. culturas o formas de vivir y que reclamen acciones contra o ante la inmigración. Por ello este problema que es internacional, sin perjuicio de que Europa coordine y apruebe unas políticas dirigidas a solucionar lo que ahora hay como inmediato, requiere de una acción mundial y de la actuación de las organizaciones internacionales que vayan al origen de cada problema y que cada país deje su política interesada para integrarse en una común que, de otro lado, es seguro que generará otros intereses favorables. Todo un reto. Nunca puede que esté más justificada una intervención internacional y conforme a los derechos humanos y del hombre. La ONU puede considerar esta situación puesto que tiene programas conectados directamente con los problemas que surgen ahora en Europa, tales como los dirigidos al desarrollo, la infancia, los refugiados, alimentos, etc. Y puede también tratar de las causas e ir a su raíz para obtener soluciones.
En cuanto a que la cultura o forma de vida de cada país se vea afectada o corra el peligro de desaparecer se precisa que en cada uno se elaboren políticas públicas de integración y formación del inmigrante, sobre todo en los elementos constitutivos de cada democracia y de su historia. No es posible generar grupos de ilegales sin control o guetos que constituyan sociedades desintegradas en el seno de otras. Hay un reto político pero también administrativo y de gestión enorme. Y se requiere de prontitud, primero para crear calma y tranquilidad y después confianza. El cine norteamericano desde su época dorada a la actual nos ofrece ejemplos claros de integración y también de problemas.
De otro lado, de la situación saco la impresión de que los políticos europeos son mediocres, que ya no tenemos políticos de la talla de los que surgieron tras la segunda guerra mundial y que los actuales nacen de la molicie y comodidad y de partitocracias demagógicas sólo preocupadas de eliminar al contrario y nada de la construcción social y de su país o del mundo en que vivimos. Es lo que hay porque lo hemos propiciado con el sistema educativo desbordado por programas televisivos y políticas de ocio negativas a las que los falsos progresistas denominan culturas, pero que colocan a nuestra juventud fuera de la realidad y de una intervención política y administrativa directa, para llevarlos sólo a la manifestación y la reivindicación de actuaciones administrativas paternalistas. Podríamos decir que existen políticas "adormideras". No se puede olvidar en España los males de nacionalismos independentistas que educan en el odio a lo español. Por ello la imagen de los inmigrantes frente a nosotros es una llamada a la rectificación de estas políticas anuladoras de la personalidad, del carácter y de la libertad verdadera. Paradójicamente estos inmigrantes están más sanos, todo lo que tienen que superar es enorme, frente a la comodidad y exigencias sin fin en que nosotros vivimos.
Es un gran problema, sacude nuestros cimientos y puede que nos asuste, por eso la integración, la educación en democracia puede dotarnos de personas que valoren más lo que tienen que nosotros, mal educados y mal dirigidos, egoístas, insolidarios, cínicos y demagogos. Necesitamos partidos y políticos de talla y de una Administración pública coherente con ello, no de los enanos y corruptos que nos rodean. Conste que no me excluyo de la molicie y comodidad que denuncio. Esperemos una reacción sana, racional y coordinada que deje de lado los partidismos.
De otro lado, de la situación saco la impresión de que los políticos europeos son mediocres, que ya no tenemos políticos de la talla de los que surgieron tras la segunda guerra mundial y que los actuales nacen de la molicie y comodidad y de partitocracias demagógicas sólo preocupadas de eliminar al contrario y nada de la construcción social y de su país o del mundo en que vivimos. Es lo que hay porque lo hemos propiciado con el sistema educativo desbordado por programas televisivos y políticas de ocio negativas a las que los falsos progresistas denominan culturas, pero que colocan a nuestra juventud fuera de la realidad y de una intervención política y administrativa directa, para llevarlos sólo a la manifestación y la reivindicación de actuaciones administrativas paternalistas. Podríamos decir que existen políticas "adormideras". No se puede olvidar en España los males de nacionalismos independentistas que educan en el odio a lo español. Por ello la imagen de los inmigrantes frente a nosotros es una llamada a la rectificación de estas políticas anuladoras de la personalidad, del carácter y de la libertad verdadera. Paradójicamente estos inmigrantes están más sanos, todo lo que tienen que superar es enorme, frente a la comodidad y exigencias sin fin en que nosotros vivimos.
Es un gran problema, sacude nuestros cimientos y puede que nos asuste, por eso la integración, la educación en democracia puede dotarnos de personas que valoren más lo que tienen que nosotros, mal educados y mal dirigidos, egoístas, insolidarios, cínicos y demagogos. Necesitamos partidos y políticos de talla y de una Administración pública coherente con ello, no de los enanos y corruptos que nos rodean. Conste que no me excluyo de la molicie y comodidad que denuncio. Esperemos una reacción sana, racional y coordinada que deje de lado los partidismos.
martes, 14 de julio de 2015
EUROPA EN LA ENCRUCIJADA
La situación de Grecia y las repercusiones en la Unión Europea me han hecho plantearme mi ignorancia sobre aquélla y sobre todo cómo considerarla. ¿Qué es hoy lo que empezó siendo un mercado común y principalmente una cuestión económica? Antes de empezar con mis simples reflexiones, quizá lo mejor sea ver que nos ofrece el Tratado al efecto. Así de su artículo 1 resulta que los Estados miembros le ceden competencias para la consecución o alcance de objetivos comunes. Nos aparece pues la idea de competencias que es tanto un concepto político como administrativo y se deduce que aquéllas se ceden para lo que se consideren como objetivos comunes, los cuales pues son los que justifican la cesión de poder y potestades de cada Estado miembro en la Unión, sus órganos y administración en su caso.
El artículo 2 nos ofrece una definición que ayuda a comprender estos objetivos y al que me remito pues delimitar cada objetivo común supone una inmensa tarea de estudio e investigación. Así nos dice que: La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres.
El artículo 3 insiste: La Unión tiene como finalidad promover la paz, sus valores y el bienestar de los pueblos.
Sin proseguir con todo el contenido de este artículo, es indudable que estas declaraciones nos muestran un claro de carácter político y en la que lo económico es un factor y no el fin único y que, para ser efectiva, la declaración necesita de una organización al efecto, tanto política como administrativa que, de acuerdo con el mismo artículo, cumpla o ejerza las competencias que atribuyen los Tratados a la Unión. Lo que evidencia el contenido jurídico y la existencia de un ordenamiento jurídico. Como el artículo 4 dice que las competencias no atribuidas a la Unión corresponden a los Estados miembros es evidente, pues, la repercusión política de aquélla y la necesidad de la organización propia y la del ajuste de los Estados miembros a lo dispuesto por ella y por los Tratados y ordenamiento jurídico.
El artículo 4 también declara la igualdad de los Estados miembros y su identidad nacional, declaración que evidencia que aunque formando parte de la Unión en lo no cedido competencialmente son soberanos. Pero nos manifiesta la complejidad del sistema establecido y la necesaria referencia a los Tratados y su estudio, sin olvidar que el artículo 5 dice que la delimitación de las competencias de la Unión se rige por el principio de atribución y su ejercicio por los de subsidiaridad y proporcionalidad. Tampoco voy a entrar en todo lo que el Tratado refiere al efecto, sino que, al objeto y fin de mi reflexión, voy a exponer la organización o lo que se denomina como marco institucional de la Unión, sin entrar en el detalle.
Las instituciones de la Unión son:
El Parlamento Europeo.
El Consejo Europeo.
El Consejo.
La Comisión Europea.
El Tribunal de Justicia Europea
El Banco Central Europeo, y
El Tribunal de Cuentas.
Junto con estas instituciones hay que considerar el Eurogrupo. Reunión informal formado por los ministros de Economía y Finanzas de los Estados de la Unión que se integra en el Consejo y que tanto protagonismo ha alcanzado en la reciente crisis por la situación con Grecia.
El Parlamento representa a los ciudadanos de la Unión y sus parlamentarios se eligen por sufragio universal directo. Los diputados se agrupan, por afinidades políticas y de partidos, en grupos parlamentarios, y que, considerando que las elecciones se realizan en cada miembro de la Unión conforme a los partidos, otorga un carácter político predominantemente basado en las citadas afinidades, mientras que el Consejo Europeo tiene una base política fundada en los poderes ejecutivos o Gobiernos de cada Estado miembro ya que lo componen los Jefes de Estado o de Gobierno.
Pero no se trata de analizar todas las funciones y competencias de estas instituciones sino de apuntar la percepción que los ciudadanos tenemos de la Unión y quizá lo primero que podamos considerar es el euro, que nadie puede ignorar pues es nuestra moneda. Sin embargo de las instituciones no podemos tener la misma consideración salvo por lo que nos afecte principalmente en nuestras actividades profesionales y económicas; de modo que muchos sectores estarán pendientes de subvenciones o de las directivas o de la jurisprudencia. En especial pues políticos, abogados y los comerciantes o mercado sentirán la presencia de la Unión más que el simple ciudadano. Lo que como tales simples ciudadanos no percibimos es una presencia administrativa pues cada Estado miembro es el que actúa como Administración, sin perjuicio del control o controles que la Unión pueda ejercer. Quizá por ello se ha llegado a la situación actual, a los rescates, imposición de acciones a los Estados deudores y a la actual situación de Grecia y su gobierno.
Puede que algunos consideren a la Unión como un grupo de tecnócratas o como una burocracia insensible y sin democracia verdadera, pero es que como un Unión que es, los fines y objetivos que persigue son los de la totalidad de modo que se considera ya un interés común y no el de cada Estado miembro; pero sea como sea Europa está en una encrucijada en la que además de su tecnocracia e instituciones políticas y de poder habrá de intensificar su administración interventora en cada Estado miembro para evitar el descontrol, el desconocimiento o el engaño, de modo que además los ciudadanos europeos tengamos una mayor percepción de la Unión como una institución que nos gobierna para cumplir esos objetivos destacados al inicio y que sintamos que ello es así y que nos beneficia y que no nos elimina; de manera que más que el gobierno de los Estados más poderosos se consideren esos ingreses minoritarios que el Tratado menciona . Pero los españoles ya sabemos eso es francamente difícil ya que aquí muchos no se sienten como tales y los partidismos se imponen sobre el bien común.
Las instituciones de la Unión son:
El Parlamento Europeo.
El Consejo Europeo.
El Consejo.
La Comisión Europea.
El Tribunal de Justicia Europea
El Banco Central Europeo, y
El Tribunal de Cuentas.
Junto con estas instituciones hay que considerar el Eurogrupo. Reunión informal formado por los ministros de Economía y Finanzas de los Estados de la Unión que se integra en el Consejo y que tanto protagonismo ha alcanzado en la reciente crisis por la situación con Grecia.
El Parlamento representa a los ciudadanos de la Unión y sus parlamentarios se eligen por sufragio universal directo. Los diputados se agrupan, por afinidades políticas y de partidos, en grupos parlamentarios, y que, considerando que las elecciones se realizan en cada miembro de la Unión conforme a los partidos, otorga un carácter político predominantemente basado en las citadas afinidades, mientras que el Consejo Europeo tiene una base política fundada en los poderes ejecutivos o Gobiernos de cada Estado miembro ya que lo componen los Jefes de Estado o de Gobierno.
Pero no se trata de analizar todas las funciones y competencias de estas instituciones sino de apuntar la percepción que los ciudadanos tenemos de la Unión y quizá lo primero que podamos considerar es el euro, que nadie puede ignorar pues es nuestra moneda. Sin embargo de las instituciones no podemos tener la misma consideración salvo por lo que nos afecte principalmente en nuestras actividades profesionales y económicas; de modo que muchos sectores estarán pendientes de subvenciones o de las directivas o de la jurisprudencia. En especial pues políticos, abogados y los comerciantes o mercado sentirán la presencia de la Unión más que el simple ciudadano. Lo que como tales simples ciudadanos no percibimos es una presencia administrativa pues cada Estado miembro es el que actúa como Administración, sin perjuicio del control o controles que la Unión pueda ejercer. Quizá por ello se ha llegado a la situación actual, a los rescates, imposición de acciones a los Estados deudores y a la actual situación de Grecia y su gobierno.
Puede que algunos consideren a la Unión como un grupo de tecnócratas o como una burocracia insensible y sin democracia verdadera, pero es que como un Unión que es, los fines y objetivos que persigue son los de la totalidad de modo que se considera ya un interés común y no el de cada Estado miembro; pero sea como sea Europa está en una encrucijada en la que además de su tecnocracia e instituciones políticas y de poder habrá de intensificar su administración interventora en cada Estado miembro para evitar el descontrol, el desconocimiento o el engaño, de modo que además los ciudadanos europeos tengamos una mayor percepción de la Unión como una institución que nos gobierna para cumplir esos objetivos destacados al inicio y que sintamos que ello es así y que nos beneficia y que no nos elimina; de manera que más que el gobierno de los Estados más poderosos se consideren esos ingreses minoritarios que el Tratado menciona . Pero los españoles ya sabemos eso es francamente difícil ya que aquí muchos no se sienten como tales y los partidismos se imponen sobre el bien común.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Translate
Entrada destacada
Ya en estos años debe conocerse, en cierto modo, mi evolución, la mayor concreción de mi conocimiento sobre la Administración pública y la ...