De mi carrera de Derecho en 1957 en el libro de Derecho Natural de Corts Grau, repaso un punto sobre la libertad humana, tema que considero en estos días agitados por el proceso electoral y la triste situación política y administrativa.
En ese punto Corts nos dice la lbertad es facultas voluntatis et rationis. Y sigue " cuando encomiamos la libertad de un hombre, miramos su temple de ánimo, y elogiamos, no su terquedad o arbitrariedad, sino su firmeza de convicciones y su fortaleza"
Pero es evidente que las covicciones no pueden adquirirse sin experiencia o libertad de expresión o pensamiento. Las distintas versiones de una cuestión o tema deben estar expuestas, para adquirir el conocimiento y emitir un juicio personal y no impuesto. Por eso Corts nos dice: "La libertad requiere la verdad, y queda afectada por las vicisitudes de ésta, fomentada o restringida, según quede fomentada o cegada la verdad."
Esencial. Hoy la mentira se aposenta en la política y el pensamiento diferente al que gobierna se descalifica con el insulto. Pero como clásico de la libertad está Stuart Mill, en especial en el capítulo II de su obra Sobre la libertad. Cápitulo que trata De la libertad de pensamiento y discusión. Que en lo referente a la verdad ya apunta, primero, a que nos un valor absoluto. Por eso la ligo a la convicción antes nombrada que es personal y cuando es coincidente con otras es una posición de valores.
Peo Mill dice: SI la libertad fuera una pertenencia personal que no tuviera valor excepto para su dueño, si el impedir su disfrute no fuera más que un daño privado, habría cierta diferencia entre que se infringiese el daño a pocas o muchas personas. Pero la peculariedad del mal que supone imponer silencio a la expresión de una opínión estriba en que supone un robo a la raza humana, a la posteridad igual que a la generación presenteñ; más todavía a aquellos que disienten de esa opinión que a aquellos que la apoyan. Si la opinión es acertada, se les priva de la oportunidad de cambiar error por verdad; si es errónea, pierden lo que constituye casi el mayor de los beneficios, una percepción más clara y una impresión más viva de la verdad, producida por su colisión con el error.
Bien cabe decir muchas cosas más, por ejemplo referirse a la censura, bien como actuación de crítica al gobierno o bien como imposición política a la opinión contraria a la suya. Reflexionar sobre la naturaleza de un Ley de la memoria histórica, etc.
Formen pues su opinión y lleguen a una convicción o confirmen la que tienen aunque exponerla acabe en la crítica irracional o el insulto.